¿Que hacemos?
Nos alimentamos diariamente de la mesa de la Palabra y de la Eucaristía, lo hacemos comunitariamente, y al mismo tiempo abrimos el espacio para que muchas personas participen del encuentro con Jesús en la Eucaristía y mediante la adoración Eucarística.

PASTORAL DE LA ORACIÓN

Intercesión

“Pedid y se os dará, llamad y se os abrirá…ora a tu Padre en lo secreto… venid a mi todos los que estáis cansados y agobiados y yo os aliviaré.” Muchos nos visitan, comentan sus problemas, escriben a Jesús y dejan todo a sus pies.

Acción de gracias

Tenemos tanto que agradecer a Dios por su amor que se derrama generosamente cada día en la humanidad. “En todo momento damos gracias a Dios por vosotros, recordándoos sin cesar en nuestras oraciones” (1 Tes. 1, 2)

Alabanza

Somos invitadas(os) a hacer de nuestra vida “un canto de alabanza a Dios” Contemplamos admirados las maravillas de Dios en nuestras vidas, lo sentimos cercano y obrando amorosamente en nuestras vidas y por esto le bendecimos y alabamos.

EL ARTE AL SERVICIO DE LA EVANGELIZACIÓN

Con creatividad, prestamos el servicio litúrgico como formación bíblica – litúrgica, catequesis y centros eucarísticos, litúrgicos y sacerdotales. Siempre queriendo ser para la Iglesia y para el mundo una presencia humilde, profética y fecunda. Ponemos al servicio de la liturgia las riquezas de la música, la cerámica, la arquitectura y otras expresiones artísticas, para que la comunidad cristiana viva, ore y celebre en la dignidad y en la belleza y llegue a la plena comunión con Dios, con los otros y con la creación.
Ponemos al servicio de la liturgia las riquezas de la música, la cerámica, la arquitectura y otras expresiones artísticas, para que la comunidad cristiana viva, ore y celebre en la dignidad y en la belleza y llegue a la plena comunión con Dios, con los otros y con la creación.

MISIÓN DE LOS MINISTROS ORDENADOS EN EL ESPIRITU DE MARÍA SANTÍSIMA

En sinergia con los ministros ordenados y los laicos realizamos nuestra misión. Con la pastoral litúrgica, realizada junto con los ministros ordenados y los laicos, nos proponemos formar a los creyentes para entrar y permanecer en el misterio de la gracia comunicado en los Sacramentos y en los sacramentales. Como mujeres asociadas al celo sacerdotal, con la oración y el servicio, acompañamos las vocaciones al presbiterado y cooperamos en su formación. Prestamos particular atención a los presbíteros que viven en una situación de pobreza, enfermedad y ancianidad.